Unicef ha realizado una campaña publicitaria de las que, sin duda, podemos llamar de guerrilla. Y es que en la ciudad de Zurich ha plantado pseudo minas, bien camufladas en el piso. El objetivo es que la persona que la pisa, se la deje pegada al zapato y ¡zaz! agradezca al cielo que no es una mina real. Y al despegarse la pegatina, descubra ésta leyenda: “Si vivieras en otro país, ahora estaría smutilado/a. Ayuda a las víctimas de las minas“.
Un trabajo que destaco, tanto por su objetivo, como por su eficacia para cumplirlo.

Debe ser impactante encontrarse algo así pegado en la suela del zapato.
Da mucho que pensar. Saludos!