El marketing del glamour, entre el rumor y la verdad

Marisa Miller
Las campañas publicitarias, las promociones de las estrellas de cine y las del fimamento de las pasarelas no dejan de sorprenderme. Por lo rebuscado de las versiones de sus puestas en escena de marketing.

Un caso, la historia de la archifamosa modelo Marisa Miller de Victoria´s Secret para ‘Guitar Hero’. Un anuncio supuestamente censurado, por ser ‘demasiado sexy’ que no vio la luz por lo escabroso de algunas de sus poses.

Nada hay que demuestre que el spot se grabó efectivamente, ni imágenes robadas, ni ningún testimonio, más que el rumor. Todo el mundo habló de esta historia en los meses del verano último, pero, como digo, nada de nada.

Esto me huele a montaje. Es un montaje. A una publicidad fácil, casi gratuita y viral que ha corrido como la pólvora por toda la red. ´

Llama la atención el hecho de que para sustituir a Marisa Miller en el spot se haya elegido a Heidi Klum en lo que creo otra promoción de una modelo. Dos por uno.

Hace unos años, el mago profesional David Copperfield se casó en secreto con la modelo Claudia Schiffer no sin antes firmar tres contratos particulares en los que se dejaba claro cuantas apariciones deberían hacer en público y cuales debían ser los comentarios a la prensa sobre su idilio de papel.

El marketing viral de los rumores tiene muchos apóstoles entre las agencias de comunicación y los creativos, pero también muchos seguidores entre el público ingenuo que ha hecho del glamour una verdad.

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