MacDonalds nos recuerda todo lo que hemos vivido

Me encantan las publicidades que apelan a la emoción. Creo que son, al menos para los publicistas creativos las que más funcionan. Y son las únicas que el consumidor recuerda. Porque puede que en un primer momento, de lanzamiento de un nuevo producto, que el anuncio nos explique como se aplica o para que sirve sea eficaz, aunque yo soy de las que creen que para eso están los prospectos, los manuales de uso y demás modos de enseñar al consumidor que ya se ha decidido por la compra. Sin embargo, para mí, la publicidad debería ser algo más, debería vender mucho más que algo físico, algo así como un estado mental de lo que se obtiene con la marca. Y si una de las últimas que hemos visto en nuestro país del tipo ha sido la de Mercedes, la cual creo que llevaría más de un premio, al menos bajo mi punto de vista, hoy les traigo otra de esas para recordar.

Les estoy hablando evidentemente de Mac Donalds y de sus 30 años de historia, en la que no ha habido mejor modo de recordar lo que hemos vivido en sus restaurantes de comida rápida que dejar a Mc Donalds en un segundo plano para centrarse en la vida de las personas, apelando a la ciencia ficción de poder comunicarse con un yo pasado y apostando por un positivismo que en los tiempos que corren se agradece con un todo va bien.

Sin duda creo que el nuevo anuncio de Mc Donalds va a pasar a la historia, y será algo así como cuando hoy recordamos el ya clásico de Coca Cola de para todos.